domingo, 29 de mayo de 2016

Hoy y Siempre

Mientras más tiempo pasa; mientras la vida se lleva consigo mis antiguos sueños y anhelos, diluyéndolos con cada parsimonioso, pero constante,  movimiento de la más extensa de las manecillas en el reloj; consigo parten esos deseos, planes y esperanzas: de estar con ella, compartir nuestras vidas.
Pero, espero que aún sepa que, pase lo que pase y sea cuando sea, estaré ahí: donde tenga que ir, cuando tenga que ir y para lo que sea.


Hoy y Siempre


Se fuerte y resiste, resiste de pie, o harta y cansada en tu cama, pero como sea, se fuerte y resiste.
Resiste las inclemencias de la vida, los obstáculos en ella, las dificultades que parecen insolubles, los días tristes, las noches solitarias.
Resiste hasta que vuelva; o hasta que un día por azar nos volvamos a encontrar, el día en que espero me cuentes que todo va bien, que tu vida es como la soñaste. Pero, si no es así, ten por seguro que estaré ahí para ti.
¡Tan sólo resiste!


D. Leon. Mayén


Hoy y Siempre - CC by-nc-nd 4.0 - D. Leon. Mayén

viernes, 27 de mayo de 2016

Frío Invierno

17-10-15

Frío Invierno


De nuevo, como cada año, ha llegado esta estación del año.  La que hace tiempo ame tanto. Días, tardes y noches; frías, húmedas y lluviosas.
Siento el frío que atraviesa la ventana, y se filtra por debajo de la puerta.

En cuanto el frío se apodera de mis sentidos, provocándome la nostalgia de cálidos recuerdos, te echo de menos. Extrañó esas noches de otoño e invierno, donde bajo las sabanas nuestros cuerpos encontraban calor en el otro permaneciendo tan juntos como si fuésemos uno solo; hasta que con un cálido beso por la mañana te marcharas.


D. Leon. Mayén

Frío Invierno - CC by-nc-nd 4.0 - D. Leon. Mayén

viernes, 20 de mayo de 2016

Un paseo por la ciudad

¡Lo bello de estas líneas es que las escribí pensando en ella, y, quizá, tú lo hagas en alguien al leerlas!

Un paseo por la ciudad

 Si mañana, andando por la ciudad, nos encontramos. Al mirarte, sentiré que no he dejado de amarte, que fue apenas ayer cuando te vi por última vez.
Volverán a mí todos esos sentimientos acompañados de recuerdos, provocando en mí un incontrolable deseo de correr hacia ti, tomarte en mis brazos y hacerte girar como solía hacerlo, aprisionándote con fuerza entre mis brazos. Fingiendo que nunca terminamos. Besándote y besándote hasta el cansancio.
En cambio sólo nos saludamos, preguntando cómo hemos estado. Y siguiendo cada uno por su camino.



D. Leon. Mayén


Un paseo por la ciudad - CC by-nc-nd 4.0 - D. Leon. Mayén

martes, 17 de mayo de 2016

Tocando fondo

Publicado en Tumblr el: 26-10-15

Como podrán leer a continuación y, en estas breves líneas, si han leído anteriormente mis entradas, esto que escribí el año pasado es  posterior a que ella se fuera, que termináramos, que cometiera el que quizá será mi gran y eterno error. En esos tiempos todo volvió a un gris tétrico, a una soledad familiar, pero más gélida y desmotivadora; sentimientos  enmascarados  por la emoción de terminar la que es mi primera novela  corta, mientras esperaba la llamada de una editorial que jamás llego —cosa que me tiene un tanto sin angustia, pues soy realista y sé que no es tan buena como creí en el momento, siendo nuevo en la materia —.
Esas sensaciones desesperanzadas y desoladoras ahora las cubro de nuevo escribiendo; ¡y vaya que sí funciona! Pero sé que únicamente es tapar el sol con un dedo, soluciones momentáneas, pues en la penumbra de la noche siento ese dolor, muy hondo en mí, que persiste ocultándose como yo lo hago de él, esperando acechante por uno de esos momentos solitarios en que nos encontremos cara a cara, ansioso por cobrarme.


No estoy del todo seguro, pero esas sensaciones emocionales, las proyecto al escribir —no en lo que publico aquí, pues la mayoría de los post son “reposteados”—, llegando a tener que dejarlo todo para poder respirar unos días del agobio de pensar y pensar el desarrollo de la historia, y de enmascarar todo tras un muro inexistente para no afrontarlo.

Normalmente mis entradas las publico también en comunidades de Google+, generalmente temáticas de amor o literatura, según el tema; pero esta vez no hablo de amor, sino de mi vida en un tiempo amargo y gris en ella, algo que dudo le interese a muchos, pues si no intereso en el depresivo Tumblr, menos aquí, ja-ja-ja.



Tocando fondo

Sólo me queda seguir adelante, aunque eso sea cavar más y más profundo, en este oscuro hoyo en el que me encuentro desde hace tanto.
Seguir adelante esperando salir. Aceptar que nadie vendrá a sacarme o ayudarme a salir.
Y aceptar como la verdad absoluta, que siempre he estado solo y eso nunca cambiara. Quien no tiene que perder, tiene todo por ganar… Oh ¿No?

domingo, 15 de mayo de 2016

Reseña: Los más bellos cuentos rusos

Reseña: Los más bellos cuentos rusosDe: Autores diversosPor: Editores mexicanos unidos


Heme aquí de nuevo, amigos, escribiendo de cuentos.  Anteriormente reseñe dos pertenecientes a este mismo libro: La campesina disfrazada, y, Lenochka; dos de mis preferidos en este libro, pero no los únicos, pues  al avanzar parsimonioso por entre sus páginas descubrí historias que, para mi particular sentir, me resultaron desde, entretenidas, divertidas, interesantes y, en particular la ultima, trágica, conmovedora y a la vez cruel, e inolvidable por ende—aunque apenas ayer lo termine, y en consecuencia leí el ultimo cuento titulado: «El niño», de: Vsevolod Ivanov; no creo olvidarlo fácilmente—.
Uno de ellos que, especialmente me ha divertido mucho, es el titulado: Edipo Rey —nada que ver con Sófocles—. De igual modo y mismo autor: «Los ladrones», de: Arcadi Averchenko. ¡Vaya que sí reí!
 Los que admiré por sus personajes y/o me conmovieron por su historia, fueron:
«Historia del capitán Kopeikin», de: Nicolai V. Gogol
 «Biriuk», de: Ivan S. Turgueniev
«Valor», de: Lev Tolstoi
«Los ruidos del bosque», de: V. G. Korolenko
«El capitán Kablukov», de: Leonid Andreiev.
No entro en detalles como el estilo y cosas más técnicas, literariamente hablando, porque no soy muy fijado en ese aspecto; pues, tanto al leer como escribir, prefiero hacerlo contemplando, “viviendo” una historia que me provoque algo, sensaciones, pensamientos, emociones e imagines, que vayan desde, ya sea, suspenso, intriga, incertidumbre, amor, romance, pasión, ternura, compasión, indignación, rabia, miedo, horror, repulsión, etc.; básicamente algo que me toque el corazón de alguna forma, y me haga evocar imágenes transcritas y plasmadas en mi mente al recordar lo que he leído.
Por otro lado, no menciono lo ocurrido en los relatos aludidos con la esperanza de que, al leer las líneas previas, les motive a leerlos.
Por mi parte, el libro lo adquirí en la librería… «El sótano» (no lo recordaba, ja-ja) por $40.00 monedas (pesos); también me parece se encuentra en «Casa del libro»; esto, en México al menos; desconozco si está disponible en formato digital. “Supongo se pueden hallarse en línea”.

En total, el libro, cuenta con catorce autores y quince cuentos; siendo autores que van desde principios del Siglo XIX hasta finales del mismo y principios del siguiente; y claro, todos ellos rusos.

Si llegas a leer alguno de los cuentos mencionados, me gustaría “oír” tu opinión, así mismo si adquieres el libro.


D. Leon. Mayén

jueves, 12 de mayo de 2016

Inevitable e insoportable: inesperado

No lo recuerdo del todo bien, pero creo que esto lo escribí, seguramente, en agosto del 2015, a algunos días de auto-romperme el corazón, no, destrozarme los pedazos que quedaban hasta quedar nada más que punzantes astillas; que hasta hoy siguen hiriéndome. 
Podría leer estas líneas sin fin, y el dolor que experimente al hacerlo no se diluiría al revivir cada una de ellas.
Ahora que lo pienso, ella desconoce este texto; jamás sus ojos lo vieron, y espero no lo hagan.


Inevitable e insoportable: inesperado


Cada instante que pasa me acerca más y más hacia lo que más temo, algo que parecía… distante y en su mayoría improbable. Pero aún así siempre latente, presente aún sin importar si quisiéramos o no verlo. Acechándonos permanentemente, desde las sombras, ansiando que nos descuidáramos bajando la guardia. Rondando a nuestro alrededor, siendo testigo de cada beso, cada caricia, de todos los momentos felices que vivimos. Observando atentamente… cada lagrima derramada, de cada una de todas esas noches solitarias deseando estar juntos, de las palabras que susurramos al viento por la noche, fantaseando que pudiesen llegar a oídos del otro, y las noches soñando con sentir el cuerpo del otro entre las sabanas.
Hoy, no sé que me pesa más saber, si el hecho de que es inevitable y se aproxima el momento del adiós… o más el saber que es inminente nuestra separación; y lo desconoces.
De nada serviría contar las semanas o los días, inclusive las horas. Como sea ese momento tan temido llegara, lo quiera o no.
Qué utilidad tendría marcarlo en el calendario, sólo me serviría para recordar el día en que perdí lo que me quedaba, y no me refiero a ti. Jamás fuste mía; eso sería como tener un colibrí enjaulado; precioso y siempre libre.
Ese día llegara, y caminó hacia el sin poder detenerme, paso a paso, acercándome a ese lugar al que mientras más cerca más oscuro se vuelve… El día que tanto temo, y más aún la inmediata noche.
Después de ese día no se que pasara conmigo, lo que sí sé es que estarás mejor sin mí, siguiendo tu camino como siempre has hecho. ¡Volando libre cual colibrí, mi amada…!



D. Leon. Mayén


Inevitable e insoportable: inesperado (A solas) - CC by-nc-nd 4.0 - D. Leon. Mayén