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sábado, 30 de septiembre de 2017

Desenfocado

Desenfocado


A ratos me es difícil concentrarme; sé y no sé el por qué, a la vez. Resulta un placer sutilmente doloroso.
Pensar, anhelar, desear a ratos se vuelve un bien y mal que retorna a mí… constante a lo largo del día, por la noche o al despertar; algo que bien sé me resulta nocivo, pero que, a la vez, disfruto con deleite y una pizca de vejación. Y es que así estoy por ti desde tiempo atrás —ya sabes—, y quizá… quizá por bastante más.
Tanto me guardo para quemarlo en la hoguera de mi martirio; tanto me confunde este hecho que he decidido dejar que las brazas se calmen, aguardar sin barruntar o esperar algo preciso. Sólo esperar. Si después perezco ahogado entre bravías humaredas de tan anhelado carnífice, bueno… al menos jamás me arrepentiré de lo que ahí encuentre.
Nadie más hay, por nadie más surge lo que por ti… lo que creas en mí sólo es y será por ti. Entre todas las estrellas del infinito firmamento sólo a ti te miro, te admiro por ese brillo y titilar que sólo de ti emana; ningún otro cuerpo celestial me embelesa como tú lo consigues; por ninguna se creará en mi interior lo que por ti siento: algo único que me resulta complicado expresar a profundidad y detalle, pues es basto y hondo. Difuso es en mi cabezota que maquila incesante, siendo todo lo referente a ti un grato respiro en su ajetreada labor cotidiana.



D. Leon. Mayén




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viernes, 19 de agosto de 2016

Un secreto de la vida y el amor

Un secreto de la vida y el amor


Para amar, amar de verdad, hay que mirar esos detalles, esas sutilezas que resultan en hacernos únicos, diferentes, especiales e irrepetibles; más allá de lo obvio y lo evidente.
No hay dos seres iguales en este mundo, así como dos amores iguales; en realidad, objetivamente, ni siquiera dos personas que se amen lo hacen igual, del mismo modo, la misma intensidad.
El amor de verdad es ver lo que nadie o pocos ven, y apreciarlo, defenderlo y, quizá, venerarlo.
Amor verdadero bien puede ser amar incondicionalmente, y requiere cierta madures y una apreciación más allá de los sentidos, de la lógica convencional y prejuiciosa; graciosa y curiosamente, es algo así como estar fuera de los sentidos, incluso, de algún modo, de la cordura, pero sin perderse del todo.
La vida es meramente detalles, grandes y obvios, pequeños e inadvertidos pero, todos ellos parte del todo, y por ello bellos y vitales; de igual modo el amor. Y la vida que armoniza con este.


D. Leon. Mayén

Un secreto de la vida y el amor - CC by-nc-nd 4.0 - D. Leon. Mayén

viernes, 27 de mayo de 2016

Frío Invierno

17-10-15

Frío Invierno


De nuevo, como cada año, ha llegado esta estación del año.  La que hace tiempo ame tanto. Días, tardes y noches; frías, húmedas y lluviosas.
Siento el frío que atraviesa la ventana, y se filtra por debajo de la puerta.

En cuanto el frío se apodera de mis sentidos, provocándome la nostalgia de cálidos recuerdos, te echo de menos. Extrañó esas noches de otoño e invierno, donde bajo las sabanas nuestros cuerpos encontraban calor en el otro permaneciendo tan juntos como si fuésemos uno solo; hasta que con un cálido beso por la mañana te marcharas.


D. Leon. Mayén

Frío Invierno - CC by-nc-nd 4.0 - D. Leon. Mayén

viernes, 20 de mayo de 2016

Un paseo por la ciudad

¡Lo bello de estas líneas es que las escribí pensando en ella, y, quizá, tú lo hagas en alguien al leerlas!

Un paseo por la ciudad

 Si mañana, andando por la ciudad, nos encontramos. Al mirarte, sentiré que no he dejado de amarte, que fue apenas ayer cuando te vi por última vez.
Volverán a mí todos esos sentimientos acompañados de recuerdos, provocando en mí un incontrolable deseo de correr hacia ti, tomarte en mis brazos y hacerte girar como solía hacerlo, aprisionándote con fuerza entre mis brazos. Fingiendo que nunca terminamos. Besándote y besándote hasta el cansancio.
En cambio sólo nos saludamos, preguntando cómo hemos estado. Y siguiendo cada uno por su camino.



D. Leon. Mayén


Un paseo por la ciudad - CC by-nc-nd 4.0 - D. Leon. Mayén

martes, 17 de mayo de 2016

Tocando fondo

Publicado en Tumblr el: 26-10-15

Como podrán leer a continuación y, en estas breves líneas, si han leído anteriormente mis entradas, esto que escribí el año pasado es  posterior a que ella se fuera, que termináramos, que cometiera el que quizá será mi gran y eterno error. En esos tiempos todo volvió a un gris tétrico, a una soledad familiar, pero más gélida y desmotivadora; sentimientos  enmascarados  por la emoción de terminar la que es mi primera novela  corta, mientras esperaba la llamada de una editorial que jamás llego —cosa que me tiene un tanto sin angustia, pues soy realista y sé que no es tan buena como creí en el momento, siendo nuevo en la materia —.
Esas sensaciones desesperanzadas y desoladoras ahora las cubro de nuevo escribiendo; ¡y vaya que sí funciona! Pero sé que únicamente es tapar el sol con un dedo, soluciones momentáneas, pues en la penumbra de la noche siento ese dolor, muy hondo en mí, que persiste ocultándose como yo lo hago de él, esperando acechante por uno de esos momentos solitarios en que nos encontremos cara a cara, ansioso por cobrarme.


No estoy del todo seguro, pero esas sensaciones emocionales, las proyecto al escribir —no en lo que publico aquí, pues la mayoría de los post son “reposteados”—, llegando a tener que dejarlo todo para poder respirar unos días del agobio de pensar y pensar el desarrollo de la historia, y de enmascarar todo tras un muro inexistente para no afrontarlo.

Normalmente mis entradas las publico también en comunidades de Google+, generalmente temáticas de amor o literatura, según el tema; pero esta vez no hablo de amor, sino de mi vida en un tiempo amargo y gris en ella, algo que dudo le interese a muchos, pues si no intereso en el depresivo Tumblr, menos aquí, ja-ja-ja.



Tocando fondo

Sólo me queda seguir adelante, aunque eso sea cavar más y más profundo, en este oscuro hoyo en el que me encuentro desde hace tanto.
Seguir adelante esperando salir. Aceptar que nadie vendrá a sacarme o ayudarme a salir.
Y aceptar como la verdad absoluta, que siempre he estado solo y eso nunca cambiara. Quien no tiene que perder, tiene todo por ganar… Oh ¿No?

jueves, 12 de mayo de 2016

Inevitable e insoportable: inesperado

No lo recuerdo del todo bien, pero creo que esto lo escribí, seguramente, en agosto del 2015, a algunos días de auto-romperme el corazón, no, destrozarme los pedazos que quedaban hasta quedar nada más que punzantes astillas; que hasta hoy siguen hiriéndome. 
Podría leer estas líneas sin fin, y el dolor que experimente al hacerlo no se diluiría al revivir cada una de ellas.
Ahora que lo pienso, ella desconoce este texto; jamás sus ojos lo vieron, y espero no lo hagan.


Inevitable e insoportable: inesperado


Cada instante que pasa me acerca más y más hacia lo que más temo, algo que parecía… distante y en su mayoría improbable. Pero aún así siempre latente, presente aún sin importar si quisiéramos o no verlo. Acechándonos permanentemente, desde las sombras, ansiando que nos descuidáramos bajando la guardia. Rondando a nuestro alrededor, siendo testigo de cada beso, cada caricia, de todos los momentos felices que vivimos. Observando atentamente… cada lagrima derramada, de cada una de todas esas noches solitarias deseando estar juntos, de las palabras que susurramos al viento por la noche, fantaseando que pudiesen llegar a oídos del otro, y las noches soñando con sentir el cuerpo del otro entre las sabanas.
Hoy, no sé que me pesa más saber, si el hecho de que es inevitable y se aproxima el momento del adiós… o más el saber que es inminente nuestra separación; y lo desconoces.
De nada serviría contar las semanas o los días, inclusive las horas. Como sea ese momento tan temido llegara, lo quiera o no.
Qué utilidad tendría marcarlo en el calendario, sólo me serviría para recordar el día en que perdí lo que me quedaba, y no me refiero a ti. Jamás fuste mía; eso sería como tener un colibrí enjaulado; precioso y siempre libre.
Ese día llegara, y caminó hacia el sin poder detenerme, paso a paso, acercándome a ese lugar al que mientras más cerca más oscuro se vuelve… El día que tanto temo, y más aún la inmediata noche.
Después de ese día no se que pasara conmigo, lo que sí sé es que estarás mejor sin mí, siguiendo tu camino como siempre has hecho. ¡Volando libre cual colibrí, mi amada…!



D. Leon. Mayén


Inevitable e insoportable: inesperado (A solas) - CC by-nc-nd 4.0 - D. Leon. Mayén

miércoles, 20 de abril de 2016

Tus besos (El último beso)

Esta vez me temo, no tengo que decir.


Tus besos (El último beso)


Beso tras beso, mi corazón llenas de júbilo.
Día tras día sin tus besos mi alma se llena de desconsuelo.
Dame un beso para acallar mis culpas.
Dame un beso que aclare mis dudas.
Dame un beso que me llene de alegría.
Dame un beso para poder soñar.
Dame un beso antes de que te vayas.

Jamás me des un beso para que te olvide, pues ese beso mi corazón llenara de pena y dolor, al ser nuestro último beso.



D. Leon. Mayén


Tus besos (El último beso) - CC by-nc-nd 4.0 - D. Leon. Mayén

jueves, 14 de abril de 2016

Esta mañana, otra mañana

Publicado en Tumblr el: 14-8-15

Esta mañana, otra mañana


¿Cómo es que puedo levantarme de nuevo?
Un día más de lo mismo.
Hago lo mismo de cada día, por los últimos… yo que sé desde cuando, los días sólo se juntan como polvo.
Me pregunto cómo es que cada día persiste el mismo dolor que llevo dentro, acreciendo. Mientras, como, duermo, hablo y vivo o trato de hacerlo, sin poder sacar este sentimiento desolador y profundo que llena el hueco donde se alojaba lo que tuve, por lo que viví.

No importa cuánto me duela o canto sufra, esta sensación, este sentimiento no se marcha, no abandona mí triste cuerpo sin vida.


D. Leon. Mayén

martes, 12 de abril de 2016

Cerca, cerca de mí.

Leer esto me traslada a un tiempo muy concreto, no muy lejano en sentido, no así en percepción: nubloso, melancólico, desolador y doloroso para mí. Ha avivado la llama de lo que sentí, y había enterrado, tan hondo en mí que siquiera lo recordaba en lo más mínimo, hasta hoy. Podrá ser un texto corto, pero el sentimiento que resguardan estas letras es enorme.



Cerca, cerca de mí.

Aún no sucede, pero siento como si hubiese sucedido o estuviese por suceder.
Siento de nuevo el frió de la soledad, las profundas heridas del abandono que se vuelven a abrir.
Ya puedo sentir las lágrimas que caen de mi rostro, porque te has ido… sabiendo que esta vez no volverás, sabiendo que lo que tuvimos es para siempre… pero en algún momento tendrá que terminar.


D. Leon. Mayén