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sábado, 4 de diciembre de 2021

Reseña – La conspiración Umbrella - [¿Odiaste la nueva peli?, amarás el libro]😉

       

  Que decir de Resident Evil. Empezaré con un hecho irrefutable, la serie de películas de Paul W. S. Anderson son un sin sentido y un soberano bodrio con respecto a los videojuegos, el primer film tiene ciertas cosas salvables, y ya desde entonces se veía por donde iba la cosa. Sin duda alguna es una gran saga, en su comienzo un hitazo, después y poco a poco un ser sin cabeza, ja, ja, ja. Pero, actualmente han vuelto a saber posicionarla en buen lugar, tanto para un público nuevo como para los que somos fanses, bueno, más o menos.

S. D. Perry

    Comenzaré hablando un poco sobre la escritora. Ella es Stephanie Danielle Perry (S.D. Perry). Ha adaptado, novelizado la trama de los videojuegos, llevándola al papel; así mismo, a lo largo de su carrera ha escrito sobre diversas obras de ciencia ficción, que van desde la saga por todos conocidos Alien hasta Star Trek, entre otras. En cuanto a Resident Evil respecta a novelizado desde RE 0 hasta Code Verónica. Habiendo un capitulo intermedio no relacionado con los videojuegos.

 

Todo comienza cuando los miembros del equipo Alfa de los S.T.A.R.S. reciben la llamada de socorro del helicóptero del equipo Bravo de los S.T.A.R.S. Por lo cual acuden en su auxilio. Pero, antes de partir el equipo, se nos habla de cómo es que Cris Redfield ya tenía sus sospechas sobre los incidentes que venían ocurriendo en las afueras de Racoon City. A su vez un hombre misterioso de nombre Trent se presenta ante Jill Valentine, quien le entrega un pequeño portátil justo antes de salir al rescate del equipo Bravo… Por último, le advierte, en pocas palabras, que no se fie de ninguno de sus compañeros.

Apenas tocar suelo el capitán del equipo, Albert Wesker, decide que barran la zona en busca de los supervivientes, pues si bien el aparato estaba casi intacto no había señal alguna de sus tripulantes. Al poco tiempo, lo que parece ser un perro salvaje ataca a un integrante del equipo. Aunque todos disiparan a la cuadrúpeda criatura no pueden salvarlo. El equipo emprende la retirada ante la amenaza de un grupo de estos ferales animales, pero Brad, piloto del helicóptero, emprende la huida como el cagón que es, dejando a su suerte a sus compañeros. Sin más opción el capitán se ve obligado a llevar al equipo hasta la mansión Spencer, siendo el único en conocer su ubicación y que se encuentra ahí.

            Todo se torna peor en la mansión. El primero en desaparecer es Chris, es así que Jill y Barry (otro importante personaje en la historia) deciden explorar la mansión en busca de sus compañeros desaparecidos. Son ellos, pero sobre todo Jill, quien se topa con una variedad de trampas, de las cuales ninguna está lejos de no arrebatarle la vida. No es que algo de lo que allí se oculta sea menos mortal. Je, je. Si al principio el propósito del equipo era aguardar a que la policía acudiese al verlos desaparecidos, a penas deslumbrar las aberraciones que la mansión esconde su prioridad es salir con vida a toda costa, habriendose camino entre zombies y aberrasiones peores.


Resumiendo un poco, si has jugado o visto gameplays de Resident Evil 1 (el original de Play Station, no el Remake) la trama transcurre casi tal cual, con algunas excepciones, mayores al final. Si es tu caso, déjame decirte que lo interesante y fascinante del libro es que se profundiza más en los personajes, la trama y las circunstancias en torno a la historia. Al leer la novela viene mucho a la mente lo jugado. Y es que en esta parte S. D. Perry empalma muy bien los sucesos del juego de tal forma que lo que jugando debes hacer sólo con un personaje (pues al jugar se puede elegir entre Chris o Jill) en el papel lo hacen uno u otro personaje, complementando lo que en el juego hace unicamente un personaje; teniendo así protagonismo todos ellos.

En lo personal, me ha parecido una muy buena novela, hablando de ella como novela. Y hablando de ella como adaptación, también es muy buena, a mi parecer, pues en el auge de la saga, allá por finales de los noventas (¡joder!, ya son más de veinte años) solo jugué el RE 2 y el 3. No acabe ninguno, pues el 2 se me hizo complicado entonces y tiempo después el 3 se trababa (ya saben, historias del tercer mundo) Hace cerca de… tres años (como me siento viejo de recordar) jugué el remake del RE 1 seguido por el 2, y el 3 cuando se estrenó. Como sea, la cuestión es que hablando con quien si terminó el RE 1 original me di cuenta de las divergencias entre ambos títulos, pues yo no tenía ni idea que el que jugué era un remake, no lo indican en la portada, ja, ja; supuse que era un remaster. Por ende, al leer la novela hay partes que no me resultaron familiares, y por la forma de narrar los escenarios, más que las situaciones, evoca mucho a la remembranza de los escenarios digitales. Por ello es que en algunas partes de la mitad me costó leer con moderada agilidad, y de paso hacérseme un lio en la cabeza tratando de recordar sí esto o aquello pasaba o aparecía en el remake. El final del antagonista de la historia difiere del original, y es algo que no termina de agradarme.

Decantarme por un personaje favorito es por demás complicado, aunque sin duda me quedo con Jill y Rebeca no está mal, pero la prefiero en el libro anterior, más gallarda, más decidida e intrépida, sin importar su corta edad demuestra por qué es tan competente como cualquier otro de los S.T.A.R.S., aun siendo una novata. Chris esta delegado un poco a un segundo plano. Algo que muy en lo personal me pareció bien, ya que en el remake jugar con Jill es una pesadilla, la nerfearon, como se estila decir ahora, demasiado con respecto a la resistencia de Chris, solo por ser ñiña; algún día terminare el juego con Jill. ¡De veras que sí! Empaticé vastamte con Barry al verlo en tremenda situación, entre la espada y la pared.

 
Chis Redfiel
 Chris Redfiel, Cristofer Camporojo pa' los compas

 

Jill Valentine, Jill la más Valiente pa' los cuates

 

 

 

lunes, 7 de agosto de 2017

Reseña: Halo: El Flood

Halo: El Flood; de William C. Dietz

Reseña


Subgénero: Ciencia-Ficción                                                         Publicación: 2003
Título Original: Halo: TheFlood                                                 Contenido: 291 Páginas


¡ADVERTENCIA, ESTA RESEÑA CONTIENE CITAS Y SPOILERS DE LA OBRA!

Todo comienza justo donde concluye el título anterior: Halo: La Caída de Reach; en el Pillar of Autumn huyendo a coordenadas “desconocidas”. Realmente a las coordenadas donde la IA de la nave, Cortana, los lleva; siendo obtenidas por el Spartan 117 en la entrega anterior, y mismas que los llevan directo a Halo, el mundo anillo —Algo que, debo destacar, durante muchos años ignoré ya que nada de esto se menciona en los videojuegos; simplemente comienzas tras concluir la nave el viaje hiperespacial y despertar John—.
Aunque la historia va de la mano con la narrativa y sucesos de Halo: Combate Evolved, son bastantes los sucesos y personajes que no se incluyen en el videojuego antes mencionado. Todo comienza momentos antes de salir del viaje hiperespacial; antes de despertar al Jefe Maestro… el último Spartan.
De igual modo que en el juego, se describe el abordaje del Covenant a la nave humana, sólo que desde ambas perspectivas: humana y alienigena. Como es costumbre, la carne de cañón al frente: Jackals y Grunts guiados por Elites. Particularmente, un Elite llamado IsnaNosolee es enviado, muy a su pesar prefiriendo combatir, a recopilar inteligencia, desde datos acerca de armas y fuerzas militares hasta el mayor premio de todos: la ubicación del mundo natal de sus enemigos, la Tierra; fungiendo Isna como un Osoona”, u Ojo de los Profetas. Su misión, consistente en tres objetivos, es: primero, requisar la IA de la nave enemiga; segundo, capturar algún oficial de la tripulación, y tercero, grabar toda su misión para así obtener datos en combate; todo bajo el manto protector del camuflaje óptico en su armadura (invisibilidad).
 Después, tras una fuerte lucha entre la tripulación y el enemigo la nave es evacuada. (En cierta parte se narra todo lo que hace el Jefe Maestro hasta llegar a la nave de escape —final del primer nivel en el juego—, algo que hasta cierto punto, y de forma contrapuesta, me disgusto ya que resulta soez al haber jugado el videojuego; pero, por otra parte, resulta necesario para el desarrollo de la trama).
Lo sucesos y personajes paralelos a lo visto en el videojuego —la travesía del Spartan 117 en compañía de su fiel y vital compañera Cortana— son refrescantes, con esto me refiero a que le dan una nueva perspectiva y jugabilidad al juego, a este universo en general. Como por ejemplo el descenso de la tripulación del puente del Pillar of Autumn —entre ellos el Capitán Jacob Keys, el Alférez William Lovell, etc.— así como de Pelicans con SCDOs arribar en Halo: una estructura colosal con el propósito de formar un ecosistema con una atmosfera muy similar a la de la Tierra; desde playas, bosques, terrenos nevados, hasta pantanos; todo funcionando de forma autónoma; creado por una civilización ancestral, sumamente avanzada y… extinta por los oscuros secretos que resguarda el anillo: la Instalación 04. (Es aquí donde, me parece, se hace la primera referencia a los Forerunner).
En parte, lo no visto en el juego es: la Alpha Base, lugar que capturan y usan como puesto de mando las fuerzas sobrevivientes de la UNSC; de qué modo es capturado el Capitán Keys por el Covenant —bajo una cobarde traición— y llevado hasta la nave Truth and Reconciliation del Covenant, y cómo, tras ser rescatado, llega a los pantanos encontrándose en las profundas entrañas de una estructura con el Flood —¡tantas cosas bien hiladas con la historia jugable!—. La horrible y agonizante muerte a manos del Flood, al estar siendo despojados de su conciencia, es… sublime y espantosa a la vez. Surgiendo entonces un nuevo enemigo; acentuando la ya de por sí cruenta batalla por sobrevivir en el anillo: formándose una batalla a tres bandas.
Las batallas en tierra, como antes las espaciales, se llevan mis palmas. Llenas de acción e incertidumbre, en tiroteos y entre vehiculos; muchas de ellas terminando de forma sorpresiva para ambos bandos —¡exceptuando al Flood; malditos insaciables sin piedad!—. Ataques a la Alpha Base, una misión de rescate y después de captura la Truth and Reconciliation; la recogida de suministros del Pillar of Autumn, la persecución y emboscada tras ello, y más tarde la “recuperación” de la nave.
El desarrollo de la historia puede ser algo lento conociendo el juego —y no es que el juego sea lento, para nada; es el más largo y con mayores misiones en la saga—,  pero en retrospectiva todo es parte de un buen y placentero rompecabezas; aunque claro, no todo es miel sobre hojuelas.
Hablando de los personajes, por parte del Covenant, sin duda, mis favoritos son Yayap y Zuka ‘Zamamee; Grunt y Elite respectivamente. Yayap es simplemente fabuloso. ¡El sólo quiere vivir! Y ‘Zamamme sólo desea terminar con la existencia del Jefe Maestro. He aquí un fragmento y la primera aparición de ambos:
“Mientras la batalla contra los humanos continuaba con furia, un Grunt llamado Yayap lideraba un pequeño destacamento de su propia especia a través de una media derretida escotilla, y llegaron a la escena de una masacre. El mamparo cercano estaba empapado de reluciente sangre azul. Casquillos percutidos estaban esparcidos por todas partes y una enmarañada pila de cuerpos de Grunts testificaba un enfrentamiento perdido. Yayap se volvió en breve duelo por sus hermanos caídos. La mayoría de los muertos eran Grunts, lo que no le sorprendió a Yayap. Hace mucho ya que los Profetas habían usado a su raza como carne de cañón. Él tuvo la creencia de que ellos se habían ido a un paraíso de metano. Estaba a punto de pasar por la horrible pila cuando uno de los cuerpos hizo un quejido. El Grunt pausó y, acompañado por uno de sus compañeros –un Grunt llamado Gagap–, entró en el sangriento desastre, sólo para descubrir que el sonido estaba asociado con un Elite de armadura negra, uno de los Bendecidos de los Profetas”, tipos que estaban a cargo de estas mal consideradas incursiones. Por ley y costumbre, la raza de Yayap estaba sometida a venerar a los Elites como divinos enviados de los Profetas. Desde luego, la implementación de la ley y de las tradiciones en el campo de batalla era de alguna manera, flexible. “Déjenlo”, aconsejó Gagap. Eso es lo que él haría si alguno de nosotros estuviera ahí tirado y herido.” “Cierto, dijo Yayap cuidadosamente, pero tomaría cinco de nosotros cargarlo de regreso al bote de asalto. Le tomó a Gagap diez latidos completos el asimilar la idea y finalmente apreciar su genialidad. No tendríamos que luchar.” “Precisamente”, dijo Yayap, mientras los sonidos de la batalla crecían una vez más. Muy bien, cojámoslo, agarren sus brazos y piernas, y saquemos su trasero fuera de aquí. Una rápida verificación comprobó que las heridas del Elite no eran mortales. Un proyectil humano había pasado a través de la visera del guerrero, desgarrando a través del costado de su cabeza y se había aplanado así mismo dentro de la superficie del casco del Elite. La fuerza del golpe lo había dejado inconsciente, aparte de eso, había tenido algunos cortes y magulladuras cuando cayó al suelo. El Elite sobreviviría. “Ah, lástima”, pensó Yayap. Satisfechos de que su boleto fuera de la nave haría que vivieran lo suficiente para llevarlos a donde buscaban ir, los Grunts tomaron al guerrero de las extremidades y marcharon como patos corredor abajo. Su batalla había terminado.”
A partir de esto Yayap sufre de un completo revés a sus intenciones originales, ya que Zuka decide hacerlo su fiel escudero creyendo había arriesgado su vida para salvarlo, uniéndose ahora en el propósito de matar al Spartan 117 a como dé lugar. (Devoré el libro ansioso por saber que sería de este par).
Por el lado humano, mis dos personajes favoritos, y heroínas de la historia, son la Primer Teniente Melissa McKay: miembro de las fuerzas SCDO; valerosa y angular miembro de la batalla en la Instalación 04 y quien, al igual que el Jefe, salvan a la humanidad de un horrible fin a manos del Flood, yendo por sobre el imbécil de su superior, el Mayor Antoni Silva… y la vida de otros. Así como la Oficial de Vuelo Carol Rawley, “Foehammer”, sencillamente sin ella tanto el Jefe como otros miembros de la UNSC en Halo no habrían podido lograr sus valiosos objetivos.
343 Guilty Spark es justo lo que es en Combat Evolved, estricto e irreflexivo con respecto a los protocolos y la contención del Flood. Un personaje que se quiere y odia a ratos; un importante aliado y un dolor en el trasero. Guilty Spark, Monitor de la Instalación 04, una IA poseedora de un hardware “semejante” a una esfera, celoso guardián y encargado de todo en el anillo; hasta el punto de “engañar” al Jefe para activar el anillo y usarlo contra la amenaza Flood, como dictan los protocolos establecidos por sus creadores los Forerunner; misma razón que los contrapone entre sí, formándose, brevemente, un cuarto bando en la historia, siendo apoyado el Monitor por los Centinelas, maquinas flotantes protectoras del anillo.
Y bueno, ante todo esto y mucho más, John-117, el Jefe Maestro, el legendario héroe, termina vencedor. Hay diversos momentos en la historia en que se da de manifiesto el sentir de John al ser el último Spartan, al perder a cada uno de sus hermanos en Reach. Esto es, para mí, lo mejor del libro: adentrarse en el pellejo de nuestro héroe; ¡porque es muy distinto jugar a ser el Spartan 117 siendo un soberano imprudente gatillo alegre, a verlo en nuestras mentes como el mismo!

La descripción de lo vivido por John, pero más que nada los escenarios, me daban unas ganas de jugar el juego en ese mismo momento; además de querer constatar ciertos aspectos del entorno.
Por último debo decir que cada vez me fascina más y más como el mundo de la literatura influye en el de los videojuegos y viceversa. Y no sólo por Halo, sino que hay un sinfín de ejemplos; el más claro, y de mis favoritos, es el de Tom Clancy: con sagas de videojuegos como Rainbow Six, Ghost Recon, Splinter Cell y H.A.K.S. (siendo las más notables); y en lo literario con Rainbow Six, Op-center (una larga saga), Splinter Cell, y novelas como A la caza del octubre rojo, entre muchas más. Pero, también, recuerdo, que de la saga de Hitman (nada que ver con las películas), previo al lanzamiento de la penúltima entrega: Hitman: Absolution, se publicó un libro a modo de precuela y enlace entre éste y su sucesor Hitman: Blood Money.
Y del otro lado, de libros a videojuegos, están, desde luego, The Witcher con tres títulos ya; juegos de Sherlock Holmes (entrando en mis favoritos Sherlock Holmes: Crimes & Punishments, resultando en lo que me parece es una especie de fusión entre el afamado personaje de Sir Arthur Conan Doyle y la obra de Fiódor Dostoyevski, Crimen y castigo; pues aunque no lo he leído por falta de tiempo y efectivo, se puede encontrar claramente el libro en sí en el gameplay del juego). Y el subtitulo del juego es muy sugerente.
Obviamente hay muchos más ejemplos.



D. Leon. Mayén




lunes, 30 de enero de 2017

Reseña: La Buena Tierra - De: Pearl S. Buck

Hacia tanto que no subía una reseña, pese a no cesar de leer, pero debido, curiosamente, a lo mismo: no parar de leer, es que no me he tomado el tiempo para reseñar una de mis lecturas. Pensé realizarlo con Noches Blancas y Otros Relatos, de Dostoyevsky; un libro con tres magníficos relatos, con los cuales me deleite, sin duda; y del cual reseñe tenuemente en mi perfil de Entre Lectores. Y ahora les traigo esta joya de la literatura.


Reseña: La Buena Tierra
De: Pearl S. Buck


Comenzare, como “breve” introducción, relatando como es que este libro llego a mis manos, mis ojos, mi mente y más. Un día, específicamente el viernes 31 de Diciembre del ya extinto 2016, acudí a mi librería predilecta, y de las más cercanas, a recoger mi pedido: Cuentos desde el Reino Peligroso, de J. R. R. Tolkien —aún sin abrir pues espero a completar mi colección de todas sus obras—; y teniendo pensado gastar mis puntos acumulados en mi tarjeta de comprador frecuente, decidí comprar otro libro, para no perderlos al fin del año. Pero, no es que lo haya tomado al azar, pues tengo una gran lista de libros por adquirir; y como he mencionado antes, prefiero que los libros lleguen a mí. Sino que la semana anterior a esas fechas, cuando aparte el libro, necesitando esperar unos cuantos días a que lo trajeran de la sucursal matriz, mi padre, pululando por la librería en la sección de computo, seguramente; según me dijo después, recordó haber leído «La buena tierra», cuando niño; preguntó si la tenían en existencia para después decirme que la comprase. Reaciamente me negué, ya que no me alcanzaba para pagar los $63.00 pesos requeridos, y sí comprando una abominable novela, la cual trato de olvidar infructuosamente. Entonces, al recoger el libro de Tolkien me decidí por llevar este libro, del que les hablaré; en principio, y pese ganar el Pulitzer en el 32 y la autora ganadora del Nobel de literatura en el 38, me parecía no sería de mi total agrado. No así ahora, es de mis libros predilectos, inolvidable, e insoslayable si me preguntan por mis gustos literarios.

Este libro de la Editorial Purrúa, de la colección “SEPAN CUANTOS…” enumerada como la 667, no es el más extenso que he leído, creo, pero si el que con más ansia he devorado. La simpleza, la humanidad y el detalle con que la escritora lo relata todo es… magistral; hizo que me sintiera inmerso en la historia, ¡olvidándome de mí!, y sólo buscando noche tras noche un poco más de “este opio” «como hiciera la señora de la gran casa o el tío o la esposa del tío de Wang Lung, el protagonista de la historia, que comienza con el día de sus bodas; un humilde labrador que vive de la cosecha, de la tierra y su bondad. Ubicada en China a poco más de principios del Siglo XX. He aquí el primer párrafo:
“Era el día de las bodas de Wang Lung. Por el momento, al abrir los ojos en la sombra de las cortinas que rodeaban su cama, no acertaba a explicarse por qué razón aquel amanecer le parecía distinto de los otros. La casa permanecía silenciosa. Únicamente turbaba su quietud la tos del padre anciano, cuya habitación estaba frente por frente de la de Wang Lung, al otro lado del cuarto central. La tos del viejo era el primer ruido que se oía en la casa cada mañana. Generalmente, Wang Lung la escuchaba acostado en la cama, y así permanecía hasta que la tos iba acercándose y la puerta del cuarto de su padre giraba sobre los goznes de madera.”
Ulteriormente, Wang Lung va en busca de su esposa, una esclava de la casa grande… Posterior, tienen hijos, y la prosperidad en la vida de Wang es buena; en dinero, cosechas y en general; acompañado de su habilidosa y abnegada esposa. Hasta verse sus vidas trastornadas por la hambruna, pues todo depende inflexiblemente de las cosechas; terminando por obligarlos a emigrar al sur. Teniendo que mendigar ahí para sobrevivir, sus hijos, su esposa «O-lan», así como su padre; mientras él las hace de “taxista” —absolutamente nada que ver con un taxi de ahora—. Cada mañana acuden a por un plato de comida para poder alimentarse, donde a la gente como ellos es bondadosamente alimentada. Poco después, la guerra, y por consecuencia el reclutamiento forzoso atemorizan a la ciudad, llevando a Wang Lung a cambiar totalmente su forma de ganar los peniques (dinero) que ganaba de su sudor, para ahora hacerlo por las noches por miedo a ser enviado a la guerra y alejarse de su familia; una guerra desconocida en su totalidad para él, así como en qué consistía, pues es un simple labrador.
Conforme avanza la historia, y volviéndose rico gracias a la buena tierra, el personaje principal se transforma totalmente, debido al dinero —desde mi punto de vista—, pues olvida quien era, para ostentar, hasta ser, quine según él y su estatus actual debía ser… Alguien rico y con tierras, de buen vestir, y con el tiempo, con más de una esposa; ¡nada bueno!, a futuro.
A grandes rasgos la historia trata sobre la vida de Wang Lung y su familia, así como de una parte de ella con la que no congenia, pero por tradición o el qué dirán jamás toma cartas en el asunto, teniendo que soportar a su tío y su prole sin remedio al éste aparecer y plantarse en su casa de súbito. Pero no es que se enfoque únicamente en Wang y su forma de actuar, ver y pensar, sino que se puede llegar a palpar el entorno en que vive, en los lugares que se desarrolla la trama, así como conocer profundamente a sus personajes, unos más importantes que otros pero, todos ellos, sin duda, vitales para la historia. Pensándolo bien, es una obra sobre una vida y las vidas en ella… algo muy bello y admirable.
Fue tanta mi inmersión en la trama que cuantiosas veces quise… de algún modo; ja, ja, ja; entrar y abofetear a algún que otro personaje, sobre todo a Wang Lung. Y es que, por otra parte, nada de lo leído da indicios a lo que ocurrirá, dando vuelcos inimaginables, pero ·naturales” —más o menos—, y cambiando o desviando el cauce de la trama, ramificando en nuevos sucesos insospechados. ¡Pero todos ellos exquisitos!
Diversos enfoques y perspectivas ilustra la novela, desde la pobreza absoluta, el analfabetismo, hasta la arrogancia, el desdén y desprecio por la riqueza —al poseerla—, y la hipocresía humana, la ingratitud, algo que es de lo que más me ha gustado en conjunto a conmovedores momentos, pues representa perfectamente la condición humana. Bien puede tacharse de machista la obra, ¡aunque quizá por escribirla una mujer no sea así!, pero más que machista me parece un vivo retrato de lo que ha tenido que vivir la mujer sin importar la era o el continente, el tiempo, la raza o la clase social. No es algo que defienda o con lo que esté de acuerdo… pero negar el pasado es ignorar, e ignorar es no progresar.
Hay muchos matices en La Buena Tierra, pero lo que más resalta es la naturalidad y sencillez con que lo narra la autora, muy humana… en lo bueno y malo de la palabra.
¡Y es qué ya no sé si de ahora en más veré el mundo igual… al toparme con un mendigo o al comer algo sembrado en el campo!, etc.; puesto que, aunque la historia narrada entre sus 253 página —poco notorias—, es de una escritora nacida en Estados Unidos y quien vivió la mayor parte de su vida en China, y que, pese, a hablar de un continente, un país lejano para muchos, me deja en claro que esta historia pudo o puede acontecer, de forma remota e inexacta en su totalidad, en cualquier parte del mundo, ya que sin la tierra no hay vida en la mayoría de nuestros países… Eso y que la condición humana es atemporal, inextinguible e inclemente; con la dicha y desdicha que ello representa.
Espero les interese leer esta obra, pues creo con fervor vale la pena; casi seguro muchas de sus líneas, de algún modo ya las hemos visto, oído, presenciado o vivido… ¡Y no es muy costosa! Ja, ja. ¡Saludos!



D. Leon. Mayén





La Buena Tierra - Pearl S. Buck

lunes, 10 de octubre de 2016

Reseña: María, de Jorge Issacs

Reseña: María
De: Jorge Issacs


Autor: Jorge Isaacs (1837-1895) Poeta, novelista, y participante activo de las luchas civiles que sacudieron Colombia en el siglo XIX. Único autor de esta novela y un libro de poemas.
“MARÍA, considerada una de las más destacadas de la literatura romántica hispanoamericana”. Fragmento de la contraportada.
Páginas: 215 (Formato A5)
Publicación: Bogotá, 1867
Como de costumbre este libro "llego a mi" de forma inesperada, por azar. Al comienzo me costó adaptarme a su estilo poético de describir la Colombia de aquel tiempo, sus paisajes. También comprender los modismos de aquella época y en aquel lugar, aunque bien algunos me fueron más que claros.
Muchas veces estuve a punto de dejarlo, pues me parecía nada trascendente, monótonos los sucesos. Pero, en los capítulos subsecuentes grácilmente me sedujo la trama, los personajes y los acontecimientos —teniendo incluso una pesadilla muy interesante y excitante, por la parte de la casería—; ansiando cada vez más saber que ocurriría con Efraín y María. Los últimos capítulos... bueno, a mi parecer le dan todo el sentido a la historia, a la vez que lo trastornan todo bella y románticamente, pero más que nada con lóbrego. ¡Cien veces lo leería!, siempre con la esperanza de que fuera otro el final.
No me gusta mucho hablar de cuestiones técnicas sobre los libros que leo, pues eso me lo reservo para mi aprendizaje como escritor; a lo que mayor importancia le doy es la trascendencia, lo que deja, cambia y me hace reflexionar sobre lo leído, y si bien me va, la vida misma —como en este caso—. Pero esta ocasión lo que más me ha fascinado de la obra es su concisión al narrar, sin demasiadas bagatelas; pero más aún los diálogos, tan coloquiales, tan… como de alguien como yo, alguien cotidiano que simplemente se expresa y ello quedara plasmado en los diálogos; también llega a ser un poco dificultoso captar, a veces, lo que se dice.
Me parece evidente, no es una lectura para cualquiera, más que nada por qué resulta muy clásica, diría yo, refiriéndome a aquellas épocas. Pero sí, pienso, basta con captar el contexto global de la narración y la historia para disfrutar de ella.
Uno de los dones de la literatura, una de sus magias es crear imagines en nuestras mentes imaginativas… Y en particular, ahora, no puedo apartar de mi mente esa imagen final, al pensar en este título, claro por sobre otras más creadas al mirar sus letras, y también inolvidables como gratas.
Por obras como esta amo con pasión gozosa la literatura clásica, pues eran otros tiempos, era otro mundo, otras costumbres; a la vez que en esencia lo mismo; y creo con fervor al leer éstas, formo una pequeña parte de todo aquello; lo que el tiempo ha transformado, se ha llevado inevitable, y que tristemente hemos trastornado, para bien y mal.



D. Leon. Mayén

viernes, 5 de agosto de 2016

Reseña: Infancia - Adolescencia - Juventud De: Lev Tolstoi

Reseña: Infancia - Adolescencia - Juventud
De: Lev Tolstoi


Este libro… me pareciera lo he leído durante un largo tiempo, mas no así ahora, ya que, por desgracia su extenso contenido, bello, conmovedor y grato para mi memoria, no permanece en su totalidad en mí, gracias a la vorágine emocional que he vivido el último par de meses.

Es un libro de presentación rustica, a dos columnas y bastante extenso en sus doscientas cuarenta y tres páginas tamaño A5, compuestas por las tres partes de la obra. En principio, decidiéndome por leer este libro al terminar el anterior que leía, y por dejar para después algunos otros que guardo como algo, quizá, más especial; en sus primeras páginas me pareció aburrido, algo mundano, incluso ya avanzado en algunos capítulos me sentí motivado a botarlo —realmente por cierto desagrado que tuve al leer sus líneas, algo personal, no por otro motivo—. Pero, afortunadamente, supe superar dicho desagrado, y continuar leyendo, algo de lo que me siento afortunado. En repetidas ocasiones me llegue a sentir… más que identificado, trajo a mí gratos recuerdos y sensaciones, pérdidas en mi mente, de mi infancia y adolescencia, motivados por situaciones en la historia, del protagonista «Nicolai», que me resultaron en esencia afines a situaciones de mi propia vida. Algo que me maravilla, pues más allá del tiempo, los siglos, el país, contexto histórico, idioma, clase social, etc., quiero creer con convicción, el hombre puede conectar con alguien pese a todo lo antes mencionado, dejando a un lado, claro, prejuicios e idioteces de esa calaña; incluso diría que esta obra, atemporal, me ha devuelto un poco la esperanza de conectarme con alguien, por muy difícil que me resulte. —Y algo que me lleva a escribir una historia que espero pronto terminar y compartir por este medio—.

Ahora sí, hablando del libro, todo comienza, literalmente, al, el protagonista y narrador de la historia, Nicolai —antes debo mencionar que se trata de una «autobiografía de ficción», que a mi ver poco tiene que ver con la vida de Tolstoi, pero a la vez la refleja muy bien, sobre todo en la visión de sus allegados y familia ¡Cuando menos eso me parece!—; narrar brevemente su infancia, hablando de sus hermanos, padres y criados, por quienes más tarde asevera sentir particular gratitud y afecto. La parte de infancia resulta sucinta en comparación a las siguientes. Lo que recuerdo más trascendental de esta sección es la despedida de Karl Ivanovich, el primer preceptor de la familia —cuando menos de los barones en ella. ¡Menudos tiempos!—; siendo sustituido por Saint-Jérme, quien le preparara y acompañara hasta llegado su ingreso a la universidad.

En adolescencia, cuenta Nicolai, en principio, su viaje de regreso a Moscú, a casa de su abuela, tras la penosa muerte de…; viaje hecho en compañía, esta vez, también de su hermana Liuba, y Katia —­algo que no termina de agradarme es que de Liuba se habla poco, más que para referirla ocasionalmente que tiene pies de ganso—; en este punto de la historia ya me encontraba más que enganchado, preso de lo que ocurriría y el destino de los personajes.

En Juventud, Nicolai, relata su amistad con su amigo Dimitri, al cual, cerca del final de la parte anterior de la  obra, conociera gracias a su hermano Volodia, siendo Dimitri mayor que él, y desarrollando una buena amistad pese su diferencia de edad. También cuenta su ingreso a la universidad, fugazmente. Abarcando mayormente, el trato y relaciones que tiene con allegados y familia, y sus puntos de vista sobre la vida a esa edad. También está el inesperado casamiento de su padre con una dama, su vecina inmediata: —a unos nueve kilómetros—, perteneciente a una familia con la que anteriormente se encontraban enemistados por unos terrenos en disputa; unión que desagrado tanto a Nicolai como a Volodia, y lo opuesto en Liuba.

En las líneas de esta historia, repetidas veces se habla de la muerte de seres queridos para Nicolai y su familia, algunos más para él sobre todo; personajes que llegue a apreciar por lo que se describía de ellos, y todos ellos expirando bajo circunstancias naturales; y entristecedoras también. De todos los personajes, creo que mi predilecto resulta ser Nicolai, apenas y por sobre algunos otros, siendo que sus vivencia y modo de ver me resultan… no sé con precisión como describirlo, pero no es afinidad —o poca de ella— sino admiración, quizá.

Podrá parecer que se trata de algún melodrama familiar, peor no es así; es una historia desarrollada desde el punto de vista de alguien, en este caso Nicolai; la historia de una vida, que, como todos tenemos una; invariablemente desde el principio de la humanidad; y que parte de otro grandioso rasgo de ella, contar, relatar, ¡crear! lo que se vive, piensa o imagina —o un poco de todo—. Y que, por sobre los medios actuales de comunicación audiovisuales y carentes de intimidad intelectual, logra conectar dos mentes mediante la gloria del lenguaje y la escritura.

domingo, 15 de mayo de 2016

Reseña: Los más bellos cuentos rusos

Reseña: Los más bellos cuentos rusosDe: Autores diversosPor: Editores mexicanos unidos


Heme aquí de nuevo, amigos, escribiendo de cuentos.  Anteriormente reseñe dos pertenecientes a este mismo libro: La campesina disfrazada, y, Lenochka; dos de mis preferidos en este libro, pero no los únicos, pues  al avanzar parsimonioso por entre sus páginas descubrí historias que, para mi particular sentir, me resultaron desde, entretenidas, divertidas, interesantes y, en particular la ultima, trágica, conmovedora y a la vez cruel, e inolvidable por ende—aunque apenas ayer lo termine, y en consecuencia leí el ultimo cuento titulado: «El niño», de: Vsevolod Ivanov; no creo olvidarlo fácilmente—.
Uno de ellos que, especialmente me ha divertido mucho, es el titulado: Edipo Rey —nada que ver con Sófocles—. De igual modo y mismo autor: «Los ladrones», de: Arcadi Averchenko. ¡Vaya que sí reí!
 Los que admiré por sus personajes y/o me conmovieron por su historia, fueron:
«Historia del capitán Kopeikin», de: Nicolai V. Gogol
 «Biriuk», de: Ivan S. Turgueniev
«Valor», de: Lev Tolstoi
«Los ruidos del bosque», de: V. G. Korolenko
«El capitán Kablukov», de: Leonid Andreiev.
No entro en detalles como el estilo y cosas más técnicas, literariamente hablando, porque no soy muy fijado en ese aspecto; pues, tanto al leer como escribir, prefiero hacerlo contemplando, “viviendo” una historia que me provoque algo, sensaciones, pensamientos, emociones e imagines, que vayan desde, ya sea, suspenso, intriga, incertidumbre, amor, romance, pasión, ternura, compasión, indignación, rabia, miedo, horror, repulsión, etc.; básicamente algo que me toque el corazón de alguna forma, y me haga evocar imágenes transcritas y plasmadas en mi mente al recordar lo que he leído.
Por otro lado, no menciono lo ocurrido en los relatos aludidos con la esperanza de que, al leer las líneas previas, les motive a leerlos.
Por mi parte, el libro lo adquirí en la librería… «El sótano» (no lo recordaba, ja-ja) por $40.00 monedas (pesos); también me parece se encuentra en «Casa del libro»; esto, en México al menos; desconozco si está disponible en formato digital. “Supongo se pueden hallarse en línea”.

En total, el libro, cuenta con catorce autores y quince cuentos; siendo autores que van desde principios del Siglo XIX hasta finales del mismo y principios del siguiente; y claro, todos ellos rusos.

Si llegas a leer alguno de los cuentos mencionados, me gustaría “oír” tu opinión, así mismo si adquieres el libro.


D. Leon. Mayén

martes, 26 de abril de 2016

Reseña: Lenochka

Esta reseña de nuevo trata sobre el libro, que aún no termino, titulado: «Los más bellos cuentos rusos». En este libro he encontrado cuentos que me han fascinado, sobre todo el que reseñe la vez pasada, y todos ellos con algo en común, y como lo dice el título del libro, bellos, en toda la extensión de la palabra.


Reseña: Lenochka
De: Alexandr I. Kuprin

Esta reseña de nuevo trata sobre el libro, que aún no termino, titulado: «Los más bellos cuentos rusos». En este libro he encontrado cuentos que me han fascinado, sobre todo el que reseñe la vez pasada, y todos ellos con algo en común, y como lo dice el título del libro, bellos, en toda la extensión de la palabra.
 El Coronel Vosnitzin viaja de San Petersburgo a Crimea, deteniéndose en Moscú, donde vivió su infancia y juventud. El deseo de volver a los sitios que le vieron crecer, surgía de su pensamiento hacia la muerta, algo ya no frívolo como antes, sino como algo temeroso. El general visita algunos sitios como su antiguo colegio, la escuela de cadetes, entre algunos. Más tarde, se embarca en, lo que me parece, un ferri o algo por el estilo; viajando en primera, y siendo él y una mujer acompañada de su hija los únicos en primera, el viaje le fue placentero; llegando a dormir tan profundo como no hacía en meses o años.
 Al desayunar, la mujer a la que me réferi antes, se hizo presente; al mirarse a Vosnitzin le pareció que había algo familiar en ella, cosa que desapareció pronto en él. Aumentando el calor, el coronel subió a cubierta, seguido por la mujer, donde se dedico largo rato a dar vuelta tras vuelta; en una de ellas, al mirar de nuevo a la mujer retornó esa sensación de conocerle, pero siguió dando vueltas, cada vez más se acrecentaba esa sensación, pero no conseguía recordarla de nada. Y de improviso, al pasar de nuevo cerca de ella, le saludo y entablo conversación con ella. Conversando la mujer le confiesa ser víctima de semejante sentir; ella le dice su apellido: Lvova «apellido de su esposo», con la esperanza de que le fuera familiar, pero no fue así. Él, al revelarle el suyo, de inmediato la mujer se lleno de júbilo; y tras darle ella ciertas pistas sobre su identidad, Vosnitzin atino a reconocerla, de su infancia como Lenochka.
 Siendo esta la que me parece la parte más trascendental y bella de la historia, resumiré los hechos. Conversando ambos y recordando su infancia —algo que, de cierto modo me cautivo llegando a verlo con casi total claridad—, resonando en él el amor no correspondido que recibió de parte de ella, algo que, ahora Lenochka veía como algo más y simpático, quizá, pienso yo, por la lejanía de los años con respecto a aquellos sucesos. Varias páginas relatan lo que vivieron juntos en su infancia, y en compañía de un amigo mutuo Arcadio —poco mencionado—.
 Más tarde le presenta a su hija, recordándole a Vosnitzin a su madre en aquellos tiempos pueriles. El final de la historia me parece sumamente conmovedor; evidentemente no hablare de el por obvias razones.


D. Leon. Maýen


Escribiendo la reseña y reflexionando al hacerlo, creo que de algún modo me ha gustado, además de ser una buena historia, por temer que me pase algo semejante en el futuro. Como sea espero les haya gustado la reseña, y en el caso de que la lean me gustaría saber su opinión.

viernes, 8 de abril de 2016

Reseña: La campesina disfrazada

Reseña: La campesina disfrazada.De: A. S. Pushkin



Comenzare por cómo es que este magnífico «compendio de caracteres» llego ante mis ojos. De forma casual, mirando en la página web de una de una de las librerías que frecuento, descubrí por casualidad la existencia —en busca de obras de un autor—, del libro de diversos autores rusos titulado «Los más bellos cuentos rusos» de: Editores mexicanos unidos; casi de inmediato, y motivado por mi admiración por el cuentista Anton P. Chejov, me arroje a adquirirlo. Tras “agonizar” con las letras de Alan Poe, plasmadas en sus relatos,  es que le he podido meter mano, ja-ja, a esta compilación de escritores rusos; y en parte debido a mi ocupada “agenda literaria”.

Curiosamente este cuento al que hago alusión es el primero en el libro. La narración se desarrolla en una de las provincias del Volga (a principios del siglo XIV); comienza por contarnos sobre dos hombres: Ivan Petrovich y su hijo, quien pronto hará presencia en la historia al retornar de la universidad, y prepararse para formar parte del ejército, pese a las negativas de su padre. Y, su vecino inmediato, Gregorio Ivanovich, de manías anglófilas, y su joven hija; ambos hombres enemistados.
La hija, curiosa hacia el hijo de Petrovich, interroga a su querida criada —con quien no tenía secreto alguno—, al volver esta de la propiedad de los Petrovich; asiendo que le cuente todo sobre el muchacho, así lo hace; y, a la mañana siguiente se escabulle con destino al bosque; previamente con ayuda de sus criada confecciono ropas al estilo de campesina, para así, encontrarse por “casualidad” con el muchacho en el bosque donde sabe suele ir de caza. Él se encuentra repentinamente con ella, quien pese a ser una simple campesina le cautiva con su particular belleza —pues no es alguien despreciativo. Intercambiando palabras, ella miente sobre su nombre, procedencia y familia. Insistente el muchacho sobre verle de nuevo la joven le indica que volverá, cuando, al día siguiente.
 De regreso en su casa, la muchacha decidió no acudir, contrariándose de inmediato al temer que acudiera con el herrero, de quien aseguro —falsamente— ser hija.
El hijo de Petrovich, pasó todo el día pensando en ella; al amanecer se encontraba ya esperándole en el bosque; ella acudió pidiéndole que cesaran con sus encuentros, al confesar este sus sentimientos ella de nuevo acceda a sus encuentros. Así pasaron numerosos días, sin ella confesar sus verdades.
Un día uno de los padres, se hallaba de caza, y el otro recorriendo sus britanizadas tierras. Ambos se encontraron, y tras un accidente de uno de ellos el otro acude en su ayuda, dejando a un lado sus diferencias.
Resumiendo: padre e hijo acuden a casa de Ivanovich, donde, la falsa campesina temiendo ser descubierta, efectúa un particular “espectáculo” para evitarlo. Más tarde ambos caballeros hablan sobre el casamiento entre sus hijos, motivados por afianzar su amistad. Lo demás lo omitiré con la esperanza de que como yo —­y si se ven interesados en hacerlo—, lo lean. El final aunque algo incierto es de mi agrado.

NOTA: No le he resumido con absoluta precisión en los detalles.

Considerándome como un hombre pasional, en diversos sentidos, una de ellas es, sin duda, el romance, en la literatura pero sobre todo la expresión material de este sentimiento. Aunque también, en otra vertiente —y, siendo un ramal que tal vez parte de las mismas raíces— se encuentra la melancolía y tragedia, la desolación, soledad y profunda tristeza; usualmente siendo más lo que escribo que lo que leo.



D. Leon. Mayén